Cuando estamos por viajar surge el tema. ¿Me llevo valija o mochila? Hay mucho folklore al respecto. A veces se asimila la idea de “valija” a la idea de turista, y de “mochila” a viajero. Pero la realidad es que sólo se trata de una forma u otra de cargar cosas. Descubrí cuál te conviene más en cada ocasión.
Valija o mochila: una cuestión de comodidad
A la mochila de mochilero se la inviste de un misticismo especial: que no seguís las reglas, que sos más hippie, que vas adonde querés. Que te movés con más libertad, que te gusta la naturaleza.
Honestamente, a mí no me importa mucho la imagen que doy, menos aún en un viaje. Me importa ir cómoda. Si coincidís en eso, la cuestión de valija versus mochila se resuelve fácil: a menos que realmente vayas a acampar, la mochila no conviene. Las que son mochilas antirrobo tampoco, porque no son para viajar, están hechas para la ciudad. Sirven para recorrer día a día, pero no como único equipaje.
A continuación explico algunas razones por las que elijo valijas en lugar de mochilas.
Ruedas
La mayoría de las valijas tienen ruedas, y la mayoría de las mochilas no (algunas sí, pero son poco comunes). A menos que acampes en la naturaleza, gran parte de los trayectos que realices con equipaje van a ser en pavimento. Es decir, vas a poder usar las rueditas casi siempre. En el aeropuerto, en la vereda, en el subte… ¿Para qué cargarte algo a la espalda si lo puede hacer el piso?
Algunos objetan que en Europa las calles son adoquinadas y con muchas pendientes. También aplica a zonas de playa, como Brasil y a Tailandia. Pero aunque haya tramos en que las ruedas no rueden, el peso lo llevás igual, sea mochila o valija. Yo prefiero contar con las rueditas. Perdido por perdido, sé que me van a servir por lo menos para el aeropuerto y los andenes del tren.
Valija o mochila: un tema de higiene
El equipaje invariablemente se llena de mugre. Es común que al retirarlo de la cinta transportadora esté mojado, por ejemplo.
Si está nevando o lloviendo en la pista al descargar, tu valija obviamente llega con lluvia. O barro.
Además, ni bien salís del aeropuerto tu equipaje anda por la calle, sube al transporte público, queda guardado en lockers de estaciones de tren. En los hospedajes suele quedarse en el piso. Es raro que tengas un lugar donde poner las cosas. (Y visto y considerando por dónde anda la valija… No la dejaría en la cama ni en una mesa.)
Teniendo todo esto en cuenta, el exterior del equipaje trato de tocarlo lo mínimo indispensable. Y cuanto más gruesa sea la tela, mejor, para que la suciedad de afuera no pase adentro. Si fuera una mochila, tendría que cargar toda esa mugre en la espalda..! Paso.
Multiplicidad
“No pongas todos los huevos en la misma canasta” dice el refrán. Siempre es recomendable tener más de una pieza de equipaje. Y por las dudas, con una muda de ropa, analgésicos, fotocopias del pasaporte, chicles.
Las valijas con rueditas te dan la libertad de llevar una mochila pequeña o una cartera con vos, sumando en total dos piezas. O una cartera cruzada, la mochila y la valija, que serían tres piezas. Y queda una mano libre para llevar y presentar el pasaporte. Con una mochila de mochilero se complica llevar otra mochila.
Valija o mochila: manteniendo el orden
Como explicaba en “Cómo armar la valija para que no te roben”, lo ideal es poner las cosas en capas, y con sistema de cajas chinas. En una mochila se puede hacer igual, pero es más complicado. Si bien hay algunas especiales, la mayoría viene en forma de tubo, o de galera de mago. Podrías sacar un conejo 😝 pero no las podés abrir dejando la tapa contra la pared. En ese sentido es más difícil (e incómodo) organizar lo que cargues.
Salud
El máximo peso permitido por valija para las aerolíneas (estándar, sin pagar exceso) suele ser de 23 kilos. Algunas te permiten llevar una valija y otras dos. Nunca llevé dos valijas y pocas veces llegué a los 23. Pero puedo asegurar que llevar a la espalda ese peso o incluso menos, entre doce y veinte kilos, te MATA. Bastantes contracturas acumulé de tomar subte en hora pico.
Valija o mochila: ¿cuál es menos vulnerable?
Las mochilas se abren más fácil. Si traés cosas a Argentina de afuera, como hacemos casi todos cuando viajamos (aunque sea ropa o chocolates) una mochila corre más riesgos al pasar por distintas manos en el aeropuerto. No sólo porque son más fáciles de rasgar y sacarles cosas, también porque las mochilas suelen tener varios cierres y accesos.
Abrevalijas y abremochilas
¿Se acuerdan de este video filmado en Ezeiza? La empresa que llevaba el equipaje desde los aviones hasta las cintas tenía gente que abría las valijas. Y se probaba los perfumes, se comía las golosinas y recién ahí las dejaba libres.
Por suerte nunca me faltó nada en Ezeiza ni en Aeroparque, ni me rompieron las ruedas. Jamás tuve que hacer una queja por nada. Pero ese video existe… Junto a muchos otros que pueden ver en Youtube. O noticias como estas: “Abrevalijas en Ezeiza, un mal perenne” buscando “abrevalijas” o “mafia Ezeiza”.
Se dice que era un boicot de los empleados para protestar contra la empresa porque no les pagaba. Más allá de si era una especie de reclamo o si era justo (no me lo creo, disculpen que sea malpensada), la cuestión es que se joroba el pasajero que no tiene nada que ver.
Yo prefiero que no me pase, y tratar de no tentar a la suerte. Cuanto más inexpugnable sea mi equipaje, mejor.
Valija o mochila: adonde fueres, haz lo que vieres 🌎
En un blog español recomendaban no ponerle candado a las valijas porque las autoridades pueden pensar que llevás algo prohibido y separarte para revisarte más, demorándote sin necesidad. Es un buen consejo y funciona. Para Europa.
Pero si tenés que pasar por aeropuertos como los que conocemos nosotros, ponerle candados, precintos, sacarle fotos a la valija cuando la pesan en el check in y preferirlas con pocos bolsillos es totalmente aconsejable.
¿Qué onda con sacarle fotos al peso de la valija?
En países de producción y tránsito de drogas ilegales como el nuestro, el peligro con tu equipaje no es solamente que te saquen cosas, sino también que te pongan.
Tener una prueba de que tu valija pesaba 14 kilos al despacharla y que ahora que le encontraron cierto paquete pesa 16, te puede salvar de ir a la cárcel. No cuesta nada, todos tenemos celular con cámara, es un segundo. Y a ese respecto, es más fácil controlar los dos zippers de una valija que los mil y un bolsillos y cierres de una mochila.
Tomando recaudos
Sacar la foto en el check-in no nos exime de tener las mismas precauciones de siempre en los aeropuertos:
- No dejar que nadie manipule tu valija o mochila.
- Tampoco toques el equipaje de nadie.
- No aceptes cargar la valija o mochila de otra persona.
- Jamás le digas a un oficial de Migraciones que viajás junto a alguien que en realidad conociste en el momento.
Un consejo especialmente para los hombres: si durante el trayecto en avión o una vez desembarcados se acerca una chica linda, de tacos altos, con valijas que no puede cargar sola, ofreciendo compartir el taxi para salir del aeropuerto… HUYAN!
Repito, cuanto más inexpugnable sea el equipaje, mejor. Si me quieren revisar o si me quieren sacar algo, lo van a poder hacer igual. Pero por lo menos les va a llevar más tiempo y trabajo.
Valija o mochila: distintas tentaciones
Irónicamente, las mochilas -y no las valijas- son más “tentadoras” para los abrevalijas. Las empresas aeroportuarias que meten mano y roban no tienen una forma fácil y rápida de saber si un equipaje es nacional o extranjero. Pero acá una mochila de mochilero llama la atención. Un equipaje así tiene muchas chances de pertenecer a un extranjero que viene de visita (o se va).
Me dirás “¿Pero qué cosa tan valiosa puede tener un mochilero?” Un montón. Una simple campera Uniqlo, que vale 80 dólares en cualquier lado, en Argentina se vende al doble. Accesorios para cámaras de fotos, también. Ropa de montaña, indumentaria de marca como Timberland, The North Face, Patagonia… Todo cuesta un ojo de la cara en nuestro país y se revende online fácilmente.
A lo que voy es que más allá de la moralidad del que roba, acá hay cosas que son bienes de lujo y afuera no. Entonces en otros lugares nadie los mira -ni siquiera tienen mucho valor de reventa- y no hay que cuidarlos mucho, pero acá sí.
Por lo tanto, jamás pongas cosas valiosas en el equipaje despachado. Incluso aquellas que en otro lado no se considerarían objetos de valor, aquí califican. ¡Tenelo en cuenta! Sobre todo con artículos cuyas formas son muy detectables en los escáneres (cámaras, celulares, cargadores). No digo esto para que demos rienda suelta a quejarnos de Ezeiza y del país. Es solamente para que lo consideres, puedas tomar recaudos y elijas el equipaje que más se ajuste a lo que necesitás.
Valija o mochila: tema precios
Las mochilas de mochilero suelen ser más caras que las valijas. Y hay que comprarlas en lugares específicos. En cambio, una valija con ruedas la podés comprar en el supermercado de la vuelta. Y no por ser económicas son malas, tengo un carry-on de Coto hace por lo menos ocho años y se la bancó en más de 15 viajes.
No es necesario comprar una valija cara para que funcione. Es más, teniendo en cuenta el tema del equipaje “tentador”, mejor que sea bien cualunque, para despistar.